La colección de proyecciones de ‘Trébol’ constituye una parte esencial en el Festival de Cortometrajes Luna de Cortos, que celebra este verano su segunda Edición en Veguellina. A través de una muestra titulada ‘Así era el Cine II’, el proyeccionista, de forma activa, intenta acercar el cine, en su versión más técnica, a los visitantes. La exposición hace un repaso por los aparatos de todas las épocas y de todos los tipos, aparatos de proyección en la gran pantalla, como la Ossa y sus homólogos domésticos. Este año, además incluye cartelería y otros elementos, así como proyecciones.

La visión «romántica» del cine de Miguel Pérez ‘Trébol’ traspasa fronteras. La colección de proyectores que este orgulloso enamorado del séptimo arte tiene en su haber ha despertado la curiosidad de nostálgicos y amantes del celuloide.

Los proyectores más antiguos de este coleccionista se remontan a 1915, pero sus fondos recorren todo el siglo XX y hasta la actualidad.

Sin embargo, para este cinéfilo llevar a cabo esta labor es sumamente gratificante, ya que «estoy aprendiendo día a día, porque cada aparato es un mundo y aunque todos sirvan para lo mismo tienen sus peculiaridades», señaló.

«Mostrar estas reliquias y que la gente tenga curiosidad y la oportunidad de conocer los entresijos del cine es la mayor de las recompensas». Por eso, ‘Trébol ‘ tiene sus puertas abiertas para cualquier grupo que desee volver a la era «mágica» del cine, «cuando el sonido de la película girando envolvía la sala; eso tenía mucho encanto». Su mayor «ilusión» es que su colección haga de su pueblo, Veguellina de Órbigo, «cuna del cine».