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El festival de cortos del Órbigo también desvela otras sorpresas de cara a esta nueva edición que se celebra del 28 de julio al 4 de agosto en Veguellina.

Entre ellas destaca la participación de la actriz madrileña Alba García, premiada en varios certámenes cinematográficos y nominada a los Premios Goya por su interpretación en ‘Verbo’, como presentadora de la gala del festival, sustituyendo así a la conocida Elena Rivera, encargada de conducir la clausura de la pasada edición.

ALBA GARCÍA, ACTRIZ

Alba García, nace en Móstoles (Madrid) el 12 de Julio de 1992. Se forma como músico en el conservatorio municipal de Alcorcón, en la especialidad de violín. Comienza su carrera actoral protagonizando ‘Verbo’, opera prima de Eduardo Chapero-Jackson y por la que consigue una nominación al Goya como actríz revelación entre otros reconocimientos. Ha formado parte del reparto de pelÍculas como ‘Faraday’ o la dominicana ‘Una breve historia de amor’. En televisión ha participado en series como “Isabel”, “No soy como tú” o “11D, Una mañana de Invierno”. En teatro ha actuado en proyectos sobretodo de microteatro, en salas como Microteatro por Dinero, La escalera de Jacob o El Apartamento.

Premio a la ‘Mejor Interpretación en un Cortometraje Almeriense’, otorgado por la Asociación de Periodistas, en el “XV Festival Internacional de Cine de Almería” por “e-Life” (2016). Ganadora del Premio ‘Mejor Actriz’ en “12 Months Film Festival”(Rumania) por “e-Life” (2016). Nominada ‘Mejor Actriz’ en “CYLNEMA EN CORTO” de Castilla y León TV por “e-Life” (2016). Nominada “Premios Goya” a ‘Mejor Actriz Revelación’ por “Verbo” (2012). Nominada “Medalla CEC” como ‘Actriz Revelación’ por “Verbo” (2011).

‘Luna de Cortos’ premia en su quinta edición la trayectoria de la actriz Eulàlia Ramon otorgándole el Premio Honorífico la  ‘Luna’, un galardón que ya han recibido otros artistas como Mario Pardo, Blanca Martínez, Álex Angulo –a título póstumo- o el más reciente, Ginés García Millán, que volverá este año para hacer entrega del galardón, así como para inaugurar su placa en el ‘Paseo de las Lunas’ de la Plaza Elena Santiago junto con la de la de polifacética actriz y fotógrafa catalana, musa del cineasta Carlos Saura y amiga de Paco Rabal, con los que trabajó en películas como ‘Goya en Burdeos’ y ‘Pajarico’.

La actriz catalana Eulàlia Ramon comenzó su andadura cinematográfica en los años 80, dando el salto a la gran pantalla a través de su participación en ‘Fanny Pelopaja’, de Vicente Aranda. Desde ese momento la artista no ha parado de trabajar detrás de la cámara tanto en films como en spots publicitarios y también en diversas producciones para televisión. En 1990 la artista experimentó un antes y un después en su carera cinematográfica gracias a su participación en ‘Las cartas de Alou’, una película de Montxo Armendáriz producida por el legendario Elías Querejeta, la cinta arrasó en el festival de cine de San Sebastián.  En esa década, Eulàlia Ramon trabajó al lado de cineastas de la talla de Mario Camus, Pilar Miró, Fernando Fernán-Gómez, Imanol Uribe o Carlos Saura –entre muchos otros-, con quien ha compartido varias experiencias cinematográficas a lo largo de su carrera, una de ellas el film ‘Goya en Burdeos’. También ha compartido cartel con conocidos artistas como Paco Rabal, Antonio Banderas, Francesca Neri, Ovidi Montllor, Charo López, Mercedes Sampietro, Verónica Forqué, Cayetana Guillén Cuervo, Eduardo Noriega, Sergi López o Victoria Abril, por nombrar algunos.

La actriz no ha dejado de trabajar en todos estos años, siendo las producciones televisivas y cinematográficas sus principales plataformas en el siglo XXI, pero también ha trabajado en cortometrajes y teatro.

Además de su carrera en el mundo de la interpretación, Eulàlia Ramon también se ha volcado en una de sus otras pasiones, la fotografía. Como fotógrafa ha realizado exposiciones en Dubai, entre otros países.

Dicho cambio es para honrar a la doctora leonesa y vicepresidenta y delegada de Emergencias de Cruz Roja Española, que ya participó entregando este galardón a los ganadores del Festival de Cortometrajes del Órbigo en la pasada edición del certamen de cortometrajes.
Esta decisión trata de ser un reconocimiento a “una mujer que siempre ha estado y está muy comprometida con las causas sociales y representa unos valores que para nosotros son muy importantes”, señala el director del festival, Bal Ferrero, que recuerda que esta categoría de Cineastas Comprometidos, que ahora pasará a llamarse Manuela Cabero, debutó la pasada edición con trabajos como ‘Nacido en Siria’, de Hernán Zin o ‘Los sueños de Idomeni’, de Héctor Melgares y Amparo Climent, ambos trabajos premios ex aequo.

Manuela Cabero
La doctora Manuela Cabero es natural de San Cristóbal de la Polantera (León), con gran vinculación además a la localidad de Veguellina de Órbigo, a la que guarda un gran recuerdo. Lleva desde 1994 bajo el paraguas de Cruz Roja, con la que ha desempeñado su profesión por numerosos países en conflicto o con grandes crisis humanitarias. Cabe destacar su implicación en la lucha contra el ébola en Sierra leona, pero también ha estado en otros países como Ruanda, Bosnia, El Salvador, Senegal, Irak o Somalia, y más recientemente en Grecia, trabajando con los refugiados sirios. Su trayectoria le ha hecho merecedora de varios reconocimientos. Entre otras cosas ha sido rostro del Año Europeo del Desarrollo en 2015. Además, Cabero ha intervenido en múltiples medios de comunicación españoles visibilizando estos conflictos o crisis.

La Plaza Elena Santiago de Veguellina se convierte en el ‘Paseo de las lunas’ luciendo dos placas en honor a los actores que han sido homenajeados en ‘Luna de Cortos’, Mario Pardo y Blanca Martínez.

El cine ha dejado una huella imborrable en Veguellina. Si las cuatro ediciones del Festival ‘Luna de Cortos’ ya habían consolidado a la localidad leonesa como una de las capitales del séptimo arte de la provincia, esa cultura cinematográfica que rige a la villa ribereña quedará a partir de ahora inmortalizada en la Plaza Elena Santiago, la sede principal del certamen, que luce desde ayer dos placas en honor a los actores que han recibido el premio honorífico a la trayectoria artística en las dos últimas ediciones: Mario Pardo y Blanca Martínez.

Las placas que presiden la plaza – realizadas de forma altruista por el vecino Carlos Mayo–, son de mármol, con una luna grabada y letras de bronce con el nombre y profesión de los artistas.

El descubrimiento lo llevó a cabo Violeta Domínguez, madre del director del festival, Bal Ferrero, y el acto vino acompañado de unas emotivas palabras de los dos artistas, que en ningún caso se esperaban «tan agradable reconocimiento». Mario Pardo se mostró agradecido e ilusionado por este «honor, además abriendo camino como el primero de otros que vendrán». Blanca Martínez, por su parte, aseguró sentirse arropada por esta localidad, que le invade de recuerdos de la infancia. «La plaza está al lado de donde nací y me produce ganas de regresar y quedarme aquí para siempre», manifestó.

Esta nueva iniciativa tendrá continuidad en el tiempo, y Ginés García Millán, el actor homenajeado de este año, será el tercero de, casi sin dudarlo, una larga lista de artistas que pasarán por el festival ‘Luna de Cortos’. Al menos es la intención del director del certamen, que también puso de manifiesto que el año que viene se colocará otra placa en honor al actor Álex Angulo, al que se le realizó un homenaje póstumo en la primera edición del festival.

El alcalde de Villarejo, Joaquín Llamas, señaló que con este acto institucional se pretende «recordar el valor que tienen estas estrellas para nosotros Queremos agradecerles los momentos tan intensos que nos han regalado y que esperamos seguir viniendo».

 “Luna de Cortos es un acto poético”

El actor murciano Ginés García Millán se desplazó a la localidad leonesa de Veguellina de Órbigo  para recoger el Premio Honorífico a la trayectoria de la IV edición del Festival ‘Luna de Cortos’. Un humilde reconocimiento que el artista recibió con las mismas ganas, ilusión y emoción que si el galardón viniera de San Sebastián. Y lo demostró tanto en la propia gala del viernes como durante su estancia en la villa ribereña. Pero es que, para el actor, este festival, «que aparentemente es algo pequeño, en un pueblecito leonés, en realidad es muy importante. Siempre digo que estas cosas son actos poéticos, porque que la gente pueda disfrutar de estos cortos, de realizadores jóvenes e ilusionados, que puedan compartir eso, que podamos venir actores que llevamos una trayectoria… Se establece una comunión entre los artistas y los espectadores, y estas iniciativas pequeñas son en verdad muy grandes». Para el actor, «las cosas no se miden por su tamaño, sino por el amor que se les tiene», según relató a este periódico. Y no fueron palabras vacías, las acompañó con hechos. Uno de ellos fue que el viaje a la localidad ribereña lo hizo en compañía de sus padres, a los que, en palabras del propio artista, les debe todo.

La IV edición del festival ‘Luna de Cortos’, que comenzará el próximo 29 de julio en Veguellina de Órbigo, se presentó este miércoles en la Diputación de León, en un acto al cual acudió el presidente de la misma, Juan Martínez Majo, quien no dudó en alabar “el entusiasmo con el que se realiza cada año este joven pero potente evento”.

Esta nueva entrega contará con 75 cortometrajes en concurso en sus diferentes categorías, seleccionados entre los 422 que ha recibido este año la organización. Estos datos ponen de manifiesto que, a pesar de su juventud, este certamen se consolida cada vez más dentro del panorama de festivales cinematográficos.

El presidente de la Diputación de León, Juan Martínez Majo, conociendo de cerca el nuevo trofeo del Festival

Entre las novedades de esta edición se encuentran la duración del festival, que en lugar de cuatro días se prolongará durante una semana -hasta el 5 de agosto- “para estar en la misma frecuencia que otros festivales”. Este año se incluye también una nueva categoría, que es la infantil de carácter internacional, que pretende acercar la cultura y el entretenimiento de los medios audiovisuales a los jóvenes de entre seis y 12 años.

El resto de categorías establecidas serán las de ficción, alternativo, rural, Castilla y León short film y el país invitado, que en esta ocasión será Argentina. Igualmente se ha presentado el galardón ‘Luna’, una pieza única y numerada realizada de manera artesanal, diseñada por el arquitecto leonés Jorge Santos, y que se entregará a los ganadores en sus diferentes modalidades.

 

El arquitecto leonés Jorge Santos explica el concepto del nuevo diseño del galardón ‘Luna de Cortos’

Compromiso con el cine social

Dentro de su programación también se aglutinará un ciclo de cineastas comprometidos, que supone una apuesta por los temas sociales que, aunque no irá a concurso, reconocerá la labor divulgativa con el premio ‘Derechos Humanos’ que se entregará en la gala de clausura, en la que participará la actriz Elena Rivera, conocida por su interpretación de Karina en la serie de RTVE ‘Cuéntame cómo pasó’ y en la que se entregará también el Premio Honorífico del Festival al actor Ginés García Millán.

La actriz Elena Rivera, en el centro, junto al alcalde de Villarejo de Órbigo, Joaquín Llamas, a su izquierda y el director del Festival, Bal Ferrero

De forma paralela a la celebración del festival, se ha organizado una amplia gama de exposiciones, charlas y encuentros relacionados con el cine y la fotografía para generar un ambiente cultural y participativo durante los días del evento. Habrá una exposición de proyectores de cine de todos los tiempos, desde el 27 de julio a la clausura del festival; y la muestra ‘Vivir otras vidas. Figurinistas de cine’, del 28 de julio al 6 de agosto.

Igualmente, se han organizado diferentes ‘master class’ sobre dirección de arte, taller de maquillaje, doblaje, diseño de vestuario o dirección de casting. El alcalde de Villarejo de Órbigo, Joaquín Llamas, consideró que podría aludirse a este festival como una cita “de mucha más solera” y que está creciendo “mucho más deprisa” en un municipio relativamente pequeño pero que tiene “visibilidad más allá de la provincia”.

RECUERDO DEL CINE EN “SESIÓN CONTINUA”

Miguel Pérez (Trébol), natural de Veguellina de Órbigo, electromecánico de profesión y amante del cine, participa, por cuarto año consecutivo, en el Festival de cortometrajes del Órbigo, Luna de Cortos, donde le fue entregada la medalla Lumierè en nombre de esta Fundación.

Fue proyeccionista de las antiguas salas de los cines Apolo y Gordón de Veguellina y del Imperial de Benavides, actualmente desaparecidos. A pesar de que en la actualidad, esta figura está en desuso tal y como Trébol la conoció, esta época, ha marcado un antes y un después en su vida.

“Por aquel entonces, te las tenías que ingeniar para ir a ver una película porque no había dinero, así que empecé a verlas desde la cabina del operador, y fui aprendiendo la profesión. Al principio solo ayudaba, pero luego ya pasé a dedicarme a ello profesionalmente. Fue una época de la que conservo grandes y buenos recuerdos,  porque con este trabajo, tenías la capacidad de emocionar a mucha gente; y es que, antes, el ir a ver la película era un acontecimiento muy esperado, y podías observar cómo algunos se quedaban boquiabiertos durante la proyección. Eso no tiene precio. En aquel régimen en el que nos encontrábamos en aquellos momentos, cierto tipo de escenas estaban prohibidísimas, por lo que muchas veces teníamos que cortar gran parte del metraje”.

COLECCIONISTA DE RECUERDOS

Las nuevas tecnologías han desplazado esta concepción del cine y de la figura del proyeccionista, pero Miguel, en su afán por perpetuarla, se dedica a comprar, restaurar y coleccionar material cinematográfico.

Actualmente, tiene en su haber más de 70 proyectores de cine de todas las épocas, desde la Ossa IV-C de los años 60, hasta el francés Pathé Baby de 1920 (un aparato que funciona a manivela y película de papel), además de un amplio catálogo de cartelería y un sinfín de rollos de películas, entre las que se encuentran grandes iconos de la industria cinematográfica como Ben-Hur o Miguel Strogoff.

La intención de este apasionado del celuloide es que “esto no quede en el olvido, porque no sólo son aparatos de exhibición, sino que representan una visión poética y mágica del cine”; una práctica extinta hoy en día que formó parte del progreso de la sociedad, en este caso, del mundo rural. Sostiene que por este motivo, su gran sueño, es que todo el mundo pueda ver todo este material en algún museo, “independientemente de dónde, pero que no se pierda, porque son auténticas reliquias”.

Photo’s © Alicia Juan Lobato

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